Nuestro primer destino es Segovia. Esta pequeña ciudad, con apenas especulaciones inmobiliarias ha sido lugar de varias religiones, destacando las Judías y Musulmanas. Está rodeada por una muralla con restos de ventanas y varias almenas. Cabe destacar el alcázar, situado a un extremo de la ciudad, que en su día perteneció al rey Fernando VII. También existe una antigua sinagoga en la que ahora hay una capilla.
Por otra parte, lo más importante y que más demuestra a Segovia es su largo acueducto, construido en la época del emperador Augusto. Es una obra maestra, son piedras que se mantienen sin ningún tipo de sustancia que las adhiera, y se mantienen durante más de dos mil años.
Por otra parte, el plato estrella en Segovia es el cochinillo.

Acueducto de Segovia.